La Crisis económica está teniendo un fuerte impacto en el urbanismo, hasta el punto de que es posible que haya un antes y un después, aunque sólo sea porque se pase del despilfarro constante de recursos económicos y territoriales al cuidado y revalorización de los espacios ya construidos. Es por tanto este un buen momento para repensar nuestras bases teóricas y metodológicas. Y es por tanto también lógico que aparezcan nuevos cursos de Master pensados para la problemática territorial contemporánea. No puede ser de otra manera, una vez demostrado que los conocimientos que brinda la formación de licenciatura no son suficientes. Es necesaria la especialización, tan poco grata a los latinos…
Entre los cambios, el más notable será el paso de lo cuantitativo, la cantidad de suelo transformado por año, a lo cualitativo, la cantidad de espacio regenerado por año. La escasez, mala compañera, siempre ha tenido una vertiente positiva en lo que se refiere al planeamiento, y es que se pone más cuidado, más esfuerzo intelectual en lo que se hace. Cuando ha y mucho dinero para invertir la prisa suele primar sobre la calidad. No así cuando los recursos son escasos. Y este cambio conceptuales el que va a marcar el urbanismo de la inmediata post Crisis.
En este contexto se lanza el nuevo Master Degree in Regenerating Intermediate Landscapes, ofrecido por la Universidad Internacional de Cataluña, pensado expresamente para formar profesionales capaces de enfrentarse a los cada vez más extensos territorios periurbanos, que no son propiamente rurales ni urbanos y que presentan retos ineludibles. La falta de sentido del lugar, la dependencia del trasporte privado, el aumento del coste de los servicios comunes, el consumo de suelo productivo o la pérdida de espacios patrimoniales son sólo algunos de estos retos. Superarlos implica conocer las metodologías de análisis y actuación desarrolladas hasta ahora y, además, hacerlas evolucionar. Esto sólo es posible si se destinan a ello el tiempo y los esfuerzos de un grupo de profesionales y, obviamente, de unos alumnos que puedan aportar energía y nuevos puntos de vista. Los cursos de Master son, o deberían ser, sobre todo ámbitos de discusión, ya que en ellos la distancia entre profesores y alumnos se ve reducida por el elevado nivel de formación de ambos, mientras que es fácil que se genere sinergia entre ambos cuando se toman los temas con entusiasmo. Y eso es lo que se pretende con el formato de este Master. Generar sinergias que sean beneficiosas para todos y que permitan, en el medio plazo, crear un fondo de conocimiento propio, diferenciado y útil, que de prestigio al Curso y, con él, a quienes hayan participado.
El Master se plantea como objetivos:
Una formación metodológica especializada en la regeneración de los paisajes intermedios, a través de su análisis, de las intervenciones posibles y del desarrollo de una gestión integrada
Una formación científica basada en las últimas perspectivas de la investigación internacional
Una oportunidad de conocer iniciativas y realidades particulares de interés a través de trabajo de campo
Una oportunidad para consolidar unos principios de actuación basados en el equilibrio social, el uso racional de los recursos territorial y la preservación de la identidad local
Conociendo al profesorado y a la UIC, personalmente no tengo duda de que el Master valdrá la pena y llegará a los objetivos… y más allá.
Posted October 24th, 2011. Add a comment
Como es sabido, la crisis económica afecta severamente a la ciudad de Detroit, en sus buenos tiempos icono de la industrialización. Detroit siempre fue una ciudad en extremo poco densa, como no podía ser de otra forma, siendo la capital del automóvil, Se asienta, además, sobre unos fértiles terrenos agrícolas que en su día fueron un factor importante para el crecimiento urbano.
En los últimos años, muchos “detroiters” han marchado a zonas más periféricas (la población del Área Metropolitana se mantiene) , y se ha hundido el precio de las casas, lo cual, literealmente, ha “hundido” muchas viviendas. Lo vemos gráficamente:


Llama la atención muy especialmente el vacío que se ha creado en zonas colindantes con el Downtown, un vacío físico, y no sólo estadístico, como se aprecia en esta imagen:

La imagen es de hace 3 años, por lo que es posible que la crisis Subprime haya empeorado la situación, ya que el precio de la vivienda no deja de caer, hasta un 13% más sólo en el último año.

El resultado es un paisaje extraño, vacío pero con una red viaria totalmente urbana. Ante este panorama, están apareciendo iniciativas diversas, entre las que destacan las que promueven el uso agrícola de los vacíos urbanos, encabezados por la empresa Hantz, que tiene fuerte implantación en la ciudad y que cuenta con el asesoramiento de la Michigan State University. La idea es crear en solares abandonados del centro de la ciudad una granja de unas 30 ha. Se va a tener muy en cuenta el problema de los suelos contaminados, y los objetivos principales la producción de comida de calidad, la creación de puestos de trabajo y la regeneración del paisaje del antiguo centro urbano.
“We can build a new, green economy in Detroit, and lead the world by example. Join us”.
De hecho, la recuperación de estos suelos para la agricultura se inició ya hace tiempo, tal y como se aprecia en esta imagen de hace cuatro veranos, en la que los tractotrea han dejado sus marcas entre las pocas casas que se mantienen en pie.

Esta situación tan particular platea una serie de cuestiones muy interesantes:
- ¿Cómo funciona un “espacio agrario” sobre una trama plenamente urbana?.
- ¿Tiene sentido mantener un vacío urbano en el centro metropolitano?
- ¿Vale la pena regenerar ese espacio que, probablemente, volverá a ser urbano en esta generación?
- ¿Se trata de un problema urbano o es un problema social lo que bloquea la regeneración urbana?
En realidad, el Área Metropolitana no pierde población como lo hace el centro, ni mucho menos. La actividad industrial, como en todas partes, está dejando paso a la post-industrial, por lo que el problema es que la gente no quiere vivir en esas zonas degradadas del centro. De lo contrario, se “rellenarían”, ya que siempre es mejor vivir cerca del centro. Es por tanto y sobre todo, un problema social y aún racial. Desde este punto de vista, la solución de la granja urbana tiene toda su lógica. “Si hemos de vivir aquí, que sea lo mejor posible”, y un espacio sin uso siempre es un despilfarro.
Así, lo que urbanísticamente es un disparate (mantener la zona con más densidad de servicios y más próxima al centro de negocios) vacía, se justifica porque sus pobladores no ven un futuro en otra parte. Los gastos de descontaminación de los suelos no se justificarían si se piensa construir en un futuro, pero sí si ese futuro no se ve. Parece que lo natural fuera el proceso de expulsión de los habitantes más pobres para atraer a otros habitantes más selectos, como sucede en los centros de muchas ciudades en Europa y en cualquier parte, pero en este caso, la magnitud del espacio y, al parecer, la decidida oposición de la población local, no lo permiten.
Estou seguro de que volveremos sobre esta historia de metáforas y realidades, que promete…
Posted October 24th, 2011. Add a comment